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Mauro Icardi viene sosteniendo una postura de total reserva y resguardo público desde el preciso instante en el que concretó su retorno a la República Argentina. Sin embargo, toda esa estudiada discreción quedó de lado durante la tarde de este último sábado, cuando el deportista fue retratado infraganti compartiendo un grato momento familiar en los márgenes de una cancha junto a la reconocida actriz Eugenia "China" Suárez, las hijas del atacante y la pequeña Rufina Cabré.

Las fotografías del encuentro, que fueron sacadas a la luz por la periodista de espectáculos Paula Varela, exponen de manera nítida a los integrantes de la pareja y a las menores brindándole su apoyo a la adolescente en el transcurso de una competencia de hockey sobre césped.

Los registros visuales que puso en circulación la periodista ubican de manera inequívoca al jugador de fútbol apostado en uno de los sectores de la grada, ubicado bien pegado a la intérprete y a las nenas que concibió en su anterior vínculo con Wanda Nara. Desde esa posición privilegiada del predio deportivo, el grupo se encargó de seguir con suma atención el desarrollo del partido que disputaba Rufina, la descendiente mayor del antiguo noviazgo entre la exprotagonista de ficciones y el actor Nicolás Cabré.

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Varios de los espectadores ocasionales que se habían acercado hasta el establecimiento para presenciar las actividades recreativas no dejaron pasar la oportunidad de congelar la inesperada secuencia con sus dispositivos móviles, obteniendo diferentes retratos de la jornada familiar. En una de las tomas generales que cobraron estado público, se los puede observar conviviendo en los tablones bajo la fisonomía de una auténtica familia ensamblada, mientras que en otra de las capturas se inmortalizó un afectuoso y coordinado abrazo grupal entre todos los miembros una vez que el árbitro dio por finalizado el evento del cronograma.

Esta fisonomía pública causó un hondo impacto en el universo de la farándula nacional debido al estricto comportamiento que venían llevando adelante los protagonistas de la historia. Desde el preciso instante en el que el delantero tomó la determinación de retirar a sus dos hijas de la residencia propiedad de la actual conductora de televisión para emprender la vuelta a suelo patrio, tanto él como la exintegrante de elencos juveniles se habían inclinado por blindar su cotidianeidad y sostener un bajísimo perfil en sus perfiles virtuales.

Tan es así que ninguno de los dos implicados subió material fotográfico del fin de semana a sus plataformas, viéndose obligados a lidiar con la masiva viralización que ejecutaron los testigos presenciales.

Asistencia perfecta: Nicolás Cabré y Rocío Pardo completaron la tribuna familiar

La cita de carácter deportivo funcionó como el escenario ideal para congregar a la totalidad de los seres queridos de la joven deportista en un mismo espacio físico. Más allá de la comentada irrupción en los bancos por parte de la China Suárez y Mauro Icardi, el evento contó con la participación activa de Nicolás Cabré en compañía de su actual esposa, Rocío Pardo, quienes tampoco lograron sortear los lentes de las cámaras de los curiosos que caminaban por las inmediaciones de las instalaciones del club.

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A través de esta particular confluencia de adultos en el lugar, la adolescente dispuso del acompañamiento absoluto de sus progenitores y de las respectivas parejas de los mismos a lo largo de una práctica de fin de semana que acostumbra realizar de modo habitual cada vez que pisa el territorio argentino. De este modo, y por encima del manto de hermetismo que las figuras intentan imponer en su rutina diaria para eludir el acoso mediático, las postales colectivas revelaron una elocuente sintonía, muestras de afecto y un fuerte grado de complicidad doméstica entre Mauro Icardi, la actriz y el conjunto de las nenas.